París es mucho más que la ciudad del amor, la moda y la Torre Eiffel: es también una de las capitales gastronómicas del mundo.
En sus bistrós, brasseries, cafés y restaurantes, se honra la tradición culinaria francesa con platos que combinan elegancia, historia y sabor.

Ya sea que busques una cena gourmet en el centro de la ciudad o una comida sencilla en un local de barrio, la cocina parisina siempre ofrece una experiencia auténtica.
Si estás planeando tu viaje y te preguntas qué comer en París, en este artículo encontrarás más de 20 platos típicos de la gastronomía francesa que puedes encontrar en tu visita por la ciudad.
Además, puedes complementar este artículo con los 15 dulces y postres típicos de París.
Entradas (Entrées)
En la gastronomía francesa, la comida suele comenzar con una entrada (entrée) que abre el apetito sin ser demasiado contundente.
Aquí te presento las 4 más comunes:

Soupe à l’oignon
Esta sopa se elabora a base de cebollas caramelizadas lentamente en mantequilla, caldo de res y vino blanco, y se sirve cubierta con una rebanada de pan y queso gratinado.
Es especialmente popular en invierno y se encuentra tanto en bistrós tradicionales como en brasseries modernas.

Escargots de Bourgogne
Sí, los caracoles forman parte de la cocina francesa y en París son considerados una delicia.
Se sirven generalmente con mantequilla, ajo y perejil, presentados en su concha.
Su sabor es delicado y la textura recuerda a la de los mariscos.

Foie gras
El foie gras (hígado de pato o ganso) se sirve comúnmente como entrada fría, en forma de terrina o mi-cuit, acompañado de pan tostado y a veces con una compota de higos o cebolla caramelizada.
Su textura cremosa y sabor intenso lo hacen imprescindible para quienes buscan una experiencia gourmet.

Quiche Lorraine
Esta tarta salada, originaria del noreste de Francia, es hoy un clásico en cualquier carta de bistró.
Se prepara con una base de masa quebrada rellena de huevos, crema y lardons (trozos de panceta ahumada).
Aunque existen muchas variaciones (con queso, espinacas, champiñones, etc.), la quiche lorraine sigue siendo la versión más tradicional y sabrosa.
Platos Principales (Plats)
Después de una entrada deliciosa, llega el momento del plato fuerte.
La cocina francesa brilla por su técnica y el uso de ingredientes de temporada, y en París puedes disfrutar desde estofados reconfortantes hasta preparaciones sofisticadas que han dado fama mundial a la gastronomía gala.
En esta sección te detallo los platos que encontrarás con mayor frecuencia en los bistrós y brasseries parisinos:

Boeuf Bourguignon
Se trata de un estofado de carne de res cocido lentamente en vino tinto de Borgoña, con zanahorias, cebollitas, champiñones y hierbas aromáticas.
La carne queda tan tierna que se deshace al tocarla con el tenedor.
Es un plato de cocción lenta y sabores profundos, ideal para los días frescos en París.

Coq au vin
Otro estofado tradicional que refleja el arte de cocinar lentamente.
El “coq” (gallo) se cuece durante horas en vino tinto (aunque también hay versiones con vino blanco), junto con champiñones, panceta, ajo y cebolla.
El resultado es una carne jugosa impregnada de sabor, servida con papas o pasta fresca.

Confit de canard
El confit de pato es uno de los platos más deliciosos y tradicionales del suroeste francés, pero se disfruta ampliamente en París.
El muslo de pato se cocina lentamente en su propia grasa hasta quedar increíblemente tierno por dentro y con la piel crujiente por fuera.
Se sirve a menudo con papas salteadas al ajo o lentejas.

Blanquette de veau
Este guiso suave y cremoso de ternera cocida en salsa blanca es un plato reconfortante y delicado.
A diferencia del boeuf bourguignon, que es oscuro e intenso, la blanquette es sutil, con notas de zanahoria, cebolla y champiñones.
Se acompaña tradicionalmente con arroz blanco.

Steak frites
Simple pero infalible: un buen filete de carne de res acompañado de papas fritas caseras.
Puede sonar básico, pero en Francia esta combinación es casi una institución. El secreto está en la calidad del corte y el punto de cocción justo.
Suele servirse con salsas como pimienta, roquefort o beurre maître d’hôtel (mantequilla con hierbas).

Magret de canard
El magret es la pechuga del pato graso (el mismo usado para foie gras), cocinada a la plancha y servida en lonchas.
Lo típico es que quede rosado en el centro. Suele ir acompañado de salsas frutales (como frutos rojos o miel) y guarniciones como puré de papa o verduras salteadas.
Es uno de los platos más apreciados en cenas de estilo gourmet.

Cassoulet
Un plato robusto y contundente del sur de Francia, que también se disfruta en los fríos días parisinos.
Lleva alubias blancas cocidas con diferentes carnes: salchicha, panceta, confit de pato o incluso cordero.
Es perfecto si buscas algo abundante y tradicional, aunque no es ideal para un día de mucho caminar.

Tartare de bœuf
Este plato se sirve crudo, sí, pero no te asustes: es una preparación muy cuidada.
El tartar de res se prepara con carne magra picada a cuchillo, mezclada con cebolla, alcaparras, mostaza, perejil y, en ocasiones, una yema de huevo cruda encima.
Se acompaña con papas fritas o ensalada verde. Es fresco, sabroso y muy típico de los almuerzos parisinos.

Ratatouille
Este estofado de verduras provenzal ha ganado fama mundial gracias a la película del mismo nombre, pero es un plato humilde y muy saludable.
Lleva berenjenas, calabacines, tomates, pimientos, cebolla y hierbas de Provenza.
Es una excelente opción vegetariana en un país donde predominan los platos carnívoros.
Acompañamientos y complementos
En la cocina francesa, los acompañamientos no son meras guarniciones: tienen personalidad propia y a menudo elevan un plato al siguiente nivel.
En París, muchos de estos complementos se sirven junto a carnes, sopas o incluso como opciones ligeras para un almuerzo rápido.
Aquí te muestro algunos de los más representativos:

Gratin dauphinois
Este gratinado de papas es un clásico reconfortante que nunca decepciona.
Se prepara con finas láminas de patata cocidas lentamente en una mezcla de nata (o leche), ajo y a veces queso, hasta lograr una textura cremosa y un dorado perfecto en la superficie.
Suele acompañar carnes asadas, pato o ternera, pero por sí solo ya vale cada bocado.

Pommes Sarladaises
Un acompañamiento típico del suroeste francés, pero muy presente en los menús parisinos, sobre todo con platos de pato.
Son papas salteadas en grasa de pato (¡sí, pura indulgencia!), aromatizadas con ajo y perejil.
Crujientes por fuera, tiernas por dentro, son la pareja ideal para un confit de canard o un magret.

Pain français
En París, ningún almuerzo o cena está completa sin pan.
Desde la omnipresente baguette, crujiente por fuera y esponjosa por dentro, hasta variedades más rústicas como el pain de campagne, el pan francés es protagonista silencioso de todas las mesas.
Lo verás acompañando sopas, tablas de queso, foie gras y prácticamente todo lo que se sirva.

Fromages (tabla de quesos franceses)
Francia es tierra de quesos, y París es el lugar perfecto para probar una assiette de fromages al final de una comida o como plato entre el principal y el postre, al más puro estilo francés.
Brie, Camembert, Roquefort, Comté, Saint-Nectaire… hay más de mil tipos en el país.
En muchos restaurantes puedes pedir una tabla con 3 o 4 variedades acompañadas de pan y, a veces, un poco de miel o frutos secos.

Croque-monsieur / croque-madame
Este sándwich caliente de jamón y queso gratinado es un clásico de los cafés parisinos.
El croque-monsieur se prepara con pan de molde, jamón, queso gruyère y una bechamel ligera mientras que la versión croque-madame añade un huevo frito encima.
Son rápidos, sabrosos y perfectos para un almuerzo informal o una merienda abundante.
Platos populares en cafés y bistrós
No todo en París son platos sofisticados de alta cocina. De hecho, algunos de los sabores más entrañables de la gastronomía francesa se disfrutan mejor en una mesa pequeña al borde de la acera, con una copa de vino o un café espresso.
Estos platos, sencillos pero llenos de carácter, forman parte de la experiencia cotidiana de comer como un parisino.
Aquí te presento los más icónicos:

Oeufs mayo
Los oeufs mayo consisten en huevos duros partidos a la mitad, servidos con una generosa cucharada de mayonesa casera encima, a veces acompañados de hojas verdes o pepinillos.
Aunque parezcan humildes, esta entrada fría es toda una institución en los cafés tradicionales, y hasta tiene su propio concurso nacional.

Salade niçoise
Aunque originaria del sur de Francia, la salade niçoise es omnipresente en los menús parisinos.
Esta ensalada fresca y colorida lleva atún, huevo duro, tomates, judías verdes, aceitunas negras y papas, todo aliñado con aceite de oliva y hierbas.

Soufflé au fromage
El soufflé de queso es una mezcla aireada de clara de huevo batida, bechamel y queso (generalmente gruyère o comté), horneada hasta que se infla y adquiere una textura suave y esponjosa.
Se sirve recién salido del horno y suele comerse como entrada caliente.

Tartine
La tartine es una rebanada de pan, generalmente una baguette o pan de campo, cubierta con mantequilla, mermelada, miel, queso, jamón o incluso aguacate.
Aunque sencilla, es una parte esencial del desayuno parisino. Se sirve habitualmente con café au lait en los cafés tradicionales.
